Hace tiempo que le debía este post a uno de mis mejores amigos: al “chancho” Javier Rodríguez. Amigo entrañable, de cuando tuve la suerte de llegar, así como quien no quiere, al mundillo del rock acompañando a Peluka a conocer a su nueva banda (para suerte mía, justo cuando el bajista que habían propuesto no fue).
Muchas idas y venidas, mucho andar cargando instrumentos (¡¡¡batería incluida!!!) más amplificadores y algún amigo acollerado, nos hicieron fuertes y nos hicieron muy amigos. Años después yo dejé la música, “diferencias creativas” le dicen, y vine a desembocar feliz en este mi trabajo. Javier y Peluka, músicos de esos que se resisten, siguieron en ello, pero Javier empezó a explorar otros géneros (ya disfrutábamos mucho en esa época de poder tocar Silvio, Pablo, Sui Géneris y cosas así) más propios de su tierra, Ayacucho. Su papá cantaba desde mucho tiempo atrás (mucho, mucho, aunque no quiera aceptarlo) así que Javier llevaba en la sangre el canto folklórico (cual indómita molleja pasional, diría “el negro” Fontanarrosa a través Inodoro Pereyra).
Y sin yo saber cómo, a pesar de que nos frecuentábamos mucho, nacieron Los Chullas. Como pocas veces pasa, soy hincha de mi amigo, disfruto escuchar sus canciones, y disfruto cuando, entre pisco y pisco, las comparte conmigo, me las exhibe con un orgullo más sincero que musical, más grande que indiscreto.
Como por esas cosas del destino yo terminé metido en el video, sólo bastó que un día me pida grabar un video, y bastó coordinar el día para grabarlo. Así nació Punchullay (esta no es la versión que grabamos, prometo subirla estos días), mi primer videoclip, en la gran voz de Don Saúl Rodríguez. Ese video fue considerado por un programa de radio (WTF???) como el mejor video del año.
Le sirvió para entrar en ese extraño mundo de la televisión de floklore (y folklórico) . Cuando salió su segundo CD viajamos hasta Pullo (más lejos, sólo el arcoiris), y en dos días de lo más ajetreados y desordenados conseguimos grabar 10 canciones (cosa asombrosa) y en Lima dos más.
Les dejo para que disfruten esta canción que la grabamos en lo que demora la canción, cuando todos los niños de la comunidad me veían como bicho extraño que hacía una película de Los Chullas:
Y de pasada este otro, que hace bailar a todo el mundo: