O cosas que debería tener en cuenta. Sin más análisis, porque me aburrió en demasía.
Intente ver el mensaje del presidente Alan García por fiestas patrias. Me levanté tarde, cerca al mediodía, y puse el canal 7 para escuchar lo que tenía que decir. Me aburrí en extremo, a pesar de escuchar algo así como una hora del discurso. Qué triste debe ser para él tener un grupo de ayayeros asesores que luego de las venias y la salamería respectiva, le dijeron: “has una lista enorme y larga de todo lo que ha pasado en el Perú en este año. Pero sólo lo bueno, claro. Menciona todos los caminos uno por uno, todas las obras que encuentres, todas las inauguraciones que has hecho. En las que no has estado también. Todo. Así, si mencionas a cada poblado en donde ha pasado algo, fijo que en ese poblado aumentan tu aprobación”.
Así resulta fácil hacer dar un discurso a la nación. Un mea culpa chiquito al inicio para callar a los millones y que nadie proteste y luego suéltate todas las obras. No prometas nada, que nadie te va a creer.
Así vi el discurso. Pero como una larga lista de obras propias y ajenas (presentadas como propias) da mucho tiempo para pensar en lo que pasa el 28 de julio, expongo algunos hechos que me parecen incómodos y aburren más en estas fiestas patrias:
El presidente no debería ir a una misa católica. No debería ir a ninguna misa, por más tradicional que sea, porque eso significa que el Estado la apoya, es decir, discrimina a las demás religiones.
Su discurso debiera tener una presentación en power point para hacerlo más ameno. No importa lo que haga el director de cámaras, verlo con el pelo teñido (dejándose las patillas canosas para mostrar la experiencia respectiva) hablando y hablando, y por momentos enfocar a congresistas durmiendo, aburre (de repente ese es el objetivo).
No debería vanagloriarse de obras que no son obras directas del Estado. Ni debería enumerarlas todas. Hacer una lista larga no es hablar de políticas de desarrollo o algo parecido. De igual modo, debería respetar a las empresas privadas y darles el mérito de sus propios logros sin presentarlos como suyo.
Debería entregar el discurso a los medios el día anterior para que junto al canal 7 pongan en el momento correcto los títulos (que siempre llegaron tarde, además de ser una copia literal de “la mejor frase del presidente” para apoyarlo mientras habla).
No deberían permitir que se le vea recorriendo las 2 ó 3 cuadras hasta Palacio de Gobierno en un carro cerrado con la única presencia de agentes de seguridad y ni un sólo civil mirando. Dejó la sensación de que era un dictador con miedo a las protestas sociales.
Si saludando a los usares de Junín en el patio del palacio de gobierno, se le ocurre palmear al caballo, que alguien se encargue de dopar al animal, porque se nota que le cae mal (como dicen las viejitas “los animales saben…”).





