Los escolares deberían tomar las calles, con sus trajes, con su música y sus danzas. Si lo hicieran demostrarían que son más que lo que piensan los poderes del Estado.
Y estoy totalmente seguro de que deberían empezar entrando con zampoñas, y color, y con ciudadanía a flor de piel, al campo de marte. Decenas de policías y militares mirando, sin saber qué hacer. Todas las cámaras del canal 7, todos los medios del Perú atentos a cada detalle del desfile militar, viendo el sabotaje: la ciudadanía, los escolares, rebasan a los militares y “su paso gallardo”, eterno, acompañado por esa inconfundible voz del narrador, que por más que intente no puede volver agradable algo tan repetitivo como un desfile militar (más aburrido que la programación de Frecuencia Latina en semana santa, gracias a Dios por tener cable).
!Qué lindo sería ver a los escolares manifestándose con CULTURA pura y dura contra la militarización de las Fiestas Patrias¡. Pero estoy seguro de que, detrás de Castañeda y su maleducada actitud (lo cual se ha hecho hábito de un tiempo a esta parte), está tan bien uno de los personajes que me resulta más grotesco del gobierno: Gianpietri. Y obvio que Alan García. Y juntos, están dando un claro ejemplo del poco respeto que le tienen a los ciudadanos, a la ciudadanía que no sea la suya y la de sus cercanos. Probablemente no quieren un desfile cívico, un pasacalle, porque cualquier imagen que no sea militar le va a recordar lo poco que lo quieren en la amazonía, en la sierra, en el norte, en el sur, en todos lados.
Ojalá que cada cosa que pase se lo recuerde, para ver si se vuelve un poco más humano
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