Un Yaraví

Hace tiempo que le debía un saludo a Marino, así que aprovecho una pequeña pausa en el trabajo para saludarlo. Grande, Marino. Pocas veces vi a alguien tocar la guitarra con esa magia, con esa forma tan de pocos de hacerla suya, de adentrarse el uno en el otro e inundar con esa armonía todo el ambiente.

¡¡¡Cuántas veces nos hemos encontrado en mi sala, compartiendo música, botellas y cigarros!!! ¡¡¡Hace cuanto tiempo que no hemos vuelto a repetir esos encuentros, tu ya dedicado a tu vida sin tiempo para los amigos de antes!!! A veces nos reunimos con Orlando y Omar, quedando en llamarte sabiendo que no puedes venir, pero la invitación queda ahí, lista, flotando, esperando para cuando puedas volver a dedicarte a perder el tiempo con nosotros.

Cuando el concurso de Claro, la alegría me empujó a decirle a todos que ese yaraví lo escribió un amigo, lo cantó un amigo, lo sintió un amigo. Ahora que veo en Caretas que vas a grabar no voy a contarle a los amigos, sólo voy a dejarte un gran abrazo aquí, para cuando leas este post, porque eres grande.

Un gran abrazo, esperando el día del reencuentro, ya con nuevas anécdotas y con nuevas perspectivas…

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